El blog de Gabriel Jiménez
Gabriel Jiménez
Me gusta juntar letras (otros coleccionan cromos...), soy Piscis con ascendente Tauro (¡tremenda combinación!), aficionado del Atlético de Madrid (un auténtico 'pupas') y odio madrugar (algún defecto debía tener).
30/11/11

Crónicas (automovilísticas) desde Japón

Día 4: Japón saca músculo y demuestra que está cachas

 

Por fin llegó el día en que se podían contar las novedades de Honda en Salón de Tokio. Como habrás podido leer en el especial sobre el Tokyo Motor Show, Honda ha cobrado un especial protagonismo con tres concepts ciertamente espectaculares: el Micro Commuter, un nuevo concepto de utilitario para las grandes megaurbes japonesas; el AC-X, una berlina de atractivo corte capaz de funcionar en modo completamente automático; y el EV-STER, la gran estrella, un concept de deportivo biplaza que, a decir verdad, es el que más real parece.

 

 

Reconozco que no dejan de ser prototipos, pero te aseguro que en vivo y en directo sorprenden sobremanera y tienen muchas papeletas para que en un futuro próximo se hagan realidad… en Japón. Porque allí todo es posible. Para empezar, hoy he visitado el Salón de Tokio, ubicado en la tecnológica y futurista isla de Odaiba, y para llegar hasta allí lo he hecho a bordo de un tren monorraíl que opera de modo automático. Y no es un invento del año 2011; hace seis años, cuando viajé a Japón por primera vez, ya existía. E insisto en que en Japón todo es posible porque cualquiera diría que hace tan solo ocho meses la isla de Honshu (donde se ubica Tokio) era sacudida por una cadena de seísmos que, junto a un posterior tsunami, causaron miles de muertos y pérdidas multimillonarias. En una crisis –como la catástrofe de Fukusihima– hay cuatro fases: shock, negación, depresión y recuperación. En España, con solo la crisis económica llevamos un año en depresión, tars tres de negación y uno de shock; en Japón, se han repuesto de inmediato y no solo se han recuperado, sino que en el Salón de Tokio han mostrado músculo, mucho músculo, y están supercachas. ¡Vaya manera de revolucionar el panorama automovilístico mundial!, con novedades por doquier (la mayoría no llegará a Europa) y muchos planes de futuro a corto, medio y largo plazo. Y, sobre todo, con una idea clara: hay que cambiar, hay que moverse, hay que innovar.

 

Durante esta semana he podido conocer de primera mano todo lo que se está cociendo en una de las marcas que más músculo ha sacado, Honda (podrás aumentar la información y conocer muchas cosas más en los próximos números de AUTO BILD). Esta noche (en Tokio), precisamente, hemos podido charlar con el presidente de Honda Europa, Manabu Nishimae, quien nos ha desvelado cosas bastante interesantes de la estrategia de la marca japonesa para los próximos tres años. Por una parte, que Honda pretende convertirse en líder con mecánicas eficientes en todos los segmentos, para lo cual va a renovar toda la gama mecánica de aquí a los próximos tres años. Un primer paso es el nuevo motor diésel de 1,6 litros y 120 CV que estrenará el nuevo Civic, y el nuevo CR-V, que llegará en otoño a España y es más ligero, tiene una mejor aerodinámica y tendrá motores eficientes. Por otro lado, que a pesar de lo que se pueda pensar, Honda quiere revivir su ADN deportivo y anuncia que en breve habrá "noticias excitantes" en este sentido… ¡Uy, uy, con la buena pinta que tiene el concept EV-STER…!

 

Además, quieren recuperar su parcela en la competición, pero Nishimae nos dejó claro que no van a volver a la Fórmula 1… siempre y cuando no haya un cambio de reglamentación al respecto, es decir, que lo que Honda busca es estar en competiciones en las que haya automóviles con mecánicas híbridas, eléctricas, etc.

 

Eso sí, en Honda tienen los pies en la tierra, y para 2012 esperan superar las 200.000 unidades en Europa y alcanzar el 2 por ciento de cuota de mercado. Y de traer la marca de lujo Acura a Europa, nada de nada… Los experimentos, con gaseosa y, a poder ser, en casa del vecino...

 

 

 

Día 3: El robot Asimo tiene la voz de Gracita Morales hablando en japonés

 

En un país donde está prohibido fumar en la calle –pues solo se puede hacer en las conocidas como smoking áreas– pero sí en los restaurantes o en los bares de copas;

 

 

en donde si preguntas por Don Quijote –si te entienden, porque aquí estás más perdido que Perry como no hables la lengua nativa– seguramente te indiquen una tienda en el barrio de Ropongi;

 

 

y en donde te puedes encontrar auténticas macarradas como este monovolumen marchoso de suspensiones rebajadísimas, tiene que ser a priori un país un poco chungo.

 

 

Sin embargo, si desvelamos que se trata de Japón, la cosa cambia, y mucho. Sobre todo cuando conoces de lo que son capaces los japoneses, con inventos tan increíbles y extraordinarios como el robot humanoide Asimo, desarrollado por la división Honda Robotics. Hoy he tenido la oportunidad de ver en vivo y en directo cómo se comporta la última generación de Asimo.

La verdad es que Asimo me ha dejado enamorado. Y no porque debajo de esa piel de fibra y cables se esconda una japonesita de las que salen en las publicaciones manga, sino porque el nuevo robot de Honda es una auténtica maravilla, una idea propia de las películas de Steven Spielberg hecha realidad.

 

 

La última generación de este robot está dotada con la primera tecnología de control autónomo del mundo, de modo que ahora Asimo puede continuar moviéndose sin tener que ser controlado por un operador. En este sentido, lo más destacado es que Asimo puede predecir la dirección en la que andará una persona en los siguientes segundos y determinar una vía alternativa para evitar una colisión, así como reconocer las voces de varias personas que estén hablando al mismo tiempo. Lo he visto en acción, en vivo y en directo, y a pesar de que los ingenieros de Honda le han dotado de una voz muy parecida a la de Gracita Morales –lo cual no le hace justicia ninguna–, Asimo es toda una revolución. Fliparás cuando dentro de unos días colguemos el vídeo en el que se le ve chutando un balón, corriendo, caminando hacia atrás o saltando como un poseso. Es para partirse…

 

Te preguntarás, con razón, qué demonios tiene que ver Asimo con los automóviles o la movilidad, y, curiosamente, su desarrollo tiene dos aplicaciones directas. La primera, basada en la tecnología de control de equilibrio, se ha aplicado a las motos del equipo Honda de MotoGP, de modo que estima los ángulos de balanceo y alabeo y reduce las derivas de la moto. Por otro lado, el reconocimiento de la voz se aplicará en el sistema de navegación por voz que se introducirá en los modelos de Honda en 2014 (en Japón; más tarde en Europa) y que será capaz de reconocer todas las voces de cada uno de los ocupantes, aunque suene música o llueva. Sin duda alguna, Isaac Asimov, el autor de La fundación y otros tantos títulos y que con tanta pasión escribió sobre los robots, estaría gratamente encantado…

 

Mañana se inaugura el Salón de Tokio, y por fin podremos desvelar todas las sorpresas de Honda y de las demás marcas japonesas. ¡No te lo puedes perder!

 

 

Día 2: Visita a 'Hondalandia'

 

Hoy me he pegado un madrugón de tomo y lomo –con lo que a mí me encanta salir con la fresquita–, pero ha valido la pena. Y es que hoy he visitado el Twin Ring Motegi, un enorme complejo de 640 hectáreas que se podría denominar sin lugar a dudas como Hondalandia. Y es que además de albergar el circuito propiamente dicho donde se celebra el GP de Japón de Motociclismo, Twin Ring Motegi cuenta entre otras muchas instalaciones, con pistas de ensayos como la pista oval.

 

 

Precisamente ahí hemos tenido la oportunidad de probar lo último de lo último de Honda –además de lo que se mostrará en Salón de Tokio, que se inaugura este miércoles–, así como conocer hacia dónde van los tiros de la marca japonesa en lo que a su amplio abanico de negocios se refiere. Una muestra de fuerza descomunal, sin duda alguna, pero de la que te podría contar todo, pero después tendría que matarte… Porque, lamentablemente pesa un embargo informativo hasta el miércoles, pero te aseguro que la espera valdrá la pena. Lo único que te puedo adelantar es que, en lo que a movilidad del futuro se refiere, Honda ha hecho realidad ideas que eran más propias de las películas de ciencia ficción. ¡No te lo pierdas!

 

Lo que sí puedo contarte es lo que me ha encantado el Honda Collection Hall, el museo en el que se albergan las joyas de la corona de la marca japonesa. Cuando Steve Jobs regresó a Apple después de que fuera despedido de su propia casa, lo primero que hizo fue eliminar el museo, porque si el objetivo de la marca de la manzana era conquistar el futuro, tenía que olvidarse del pasado. En el caso de Honda, te puedo asegurar que, si bien tiene la vista puesta en el futuro, no se olvida de su glorioso pasado y, además, sería una lástima que lo hiciera.

 

Y es que además de poder conocer los automóviles de la infancia de Honda, en este museo se puede contemplar una de las mejores colecciones de motos del mundo, pero, sobre todo, bólidos legendarios como el Honda-McLaren que pilotó como nadie el malogrado Ayrton Senna.

 

 

A pesar de que la última época de Honda en el Gran Circo fue una auténtica decepción –si hubiera esperado un año más, hubiera podido saborear las mieles del triunfo logrado por Brawn GP, su descendiente–, en la sala habilitada para la competición se pueden contemplar bólidos de Honda todos los tiempos, incluso ver de cerca los volantes de los f1.

 

 

No obstante, el lugar del Honda Collection Hall que más me ha llamado la atención es donde se exponen todas las generaciones del robot humanoide Asimo. El día menos pensado me lo encuentro sirviendo copas en un bar...

 

 

Mañana tendré la oportunidad de visitar el lugar donde se cocina todo el futuro de Honda, el Automobile R&D Centre (Wako). Estoy expectante...

 

 

 

Día 1: Regreso al país que no para nunca

 

Hace seis años estuve de vacaciones en Japón y volví literalmente fascinado. No solo por el civismo y el respeto de los que hacen gala los nipones, sino sobre todo por el paradigmático equilibrio entre la tradición y la modernidad. Estar en Japón es como estar en una película de ciencia ficción muy real. Sirva como botón de muestra los inodoros que se gastan en muchos hoteles.

 

 

Como puedes observar en esta imagen, en el lado izquierdo de la imagen hay tres botones, cada uno de ellos con una función específica: uno, echar un chorrito de agua para limpiar/lavar… aquello después de descomer, es decir, una especie de bidet automático; otro, es para echar un chorro de tipo ducha –para aguas muy mayores, quizá–, y el último, para detener el funcionamiento de los otros dos. Además, una vez que sientas tus posaderas sobre la tapa, un sensor activa el sistema de calefacción para que no pases frío. Eso sí que es un trono y no lo que tengo en casa… Reconozco que el ejemplo expuesto tiene una alta carga escatológica, pero no me digas que no mola…

 

Este inodoro supersónico contrasta con los taxis japoneses, que si bien llaman la atención porque el conductor abre mecánicamente la puerta para que entren los pasajeros y porque tanto el interior como el exterior están siempre más que impolutos, inmaculados, se caracterizan por llevar unos tapetes de ganchillo sobre los asientos. Ni a mi abuela se le hubiera ocurrido tal aberración...

 

 

Como decía líneas más arriba, regresé de Japón fascinado, de ahí que cuando Honda me invitó a conocer el aluvión de novedades –de auténtica ciencia ficción y que no podré desvelar hasta que expire el embargo informativo dentro de unos días– que presentará en el Salón de Tokio que se inaugura el próximo miércoles 30  de noviembre, no me lo pensé dos veces. Máxime, después de la catástrofe del 11 de marzo pasado, cuando un tsunami –provocado por un fortísimo terremoto– arrasó con todo lo que encontró a su paso. Y es que como bien comentaba en un post de hace unos meses, la capacidad de recuperación y superación de los japoneses no tiene parangón, y aunque el área de Fukushima –donde se encuentra la central nuclear que nos quita el sueño a todos– sigue habiendo radiactividad, el resto del país y, sobre todo, Tokio, no da muestras de haber sufrido una desgracia tan enorme. De haber ocurrido en España algo parecido, aún estaríamos en medio del shock, mientras los políticos estarían tirándose los trastos a la cabeza.

 

Por la tarde, después de comer, he salido a dar una vuelta y, como ocurrió en mi primera visita a Japón, he flipado con el parque automovilístico japonés. Hay cada coche raro… La verdad es que, grosso modo, la mayoría son cajas de zapatos rodantes, con pocas licencias al diseño… atractivo. Aunque hay que resaltar que muchos vehículos se pasan de diseño y lucen una decoración interior que causa grima.

 

 

Otra cosa que me ha llamado la atención es que hay tres tipos de matrículas: de color blanco, verde y amarillo. Las blancas son para los turismos convencionales; las verdes, para vehículos comerciales, taxis y autobuses; y las amarillas, para lo que aquí se conoce como compact car, una suerte de microcoches, cuadradotes, con mecánicas que no superan los 700 cc y que pagan muchos menos impuestos -100 euros anuales frente a los 250 que pagan los de placas blancas–, pero con los que mejor no tentar a la suerte en un crash, porque no lo cuentas...

 

 

Eso sí, a pesar del mucho tráfico existente, no escuché esta tarde ni un solo bocinazo. Es más, el silencio en la calle es asombroso, gracias en gran medida a los vehículos con mecánicas híbridas. Silencio que contrasta con el bullicio de las salas de pachinko, una especie de tragaperras japonesas que funcionan con bolas.

 

 

Mañana viajo al mítico circuito de Motegi a probar lo último de lo último de Honda, que tiene una pinta fascinante.

 

 

Sígueme en Twitter @gabis_autobild