El blog de Gabriel Jiménez
Gabriel Jiménez
Me gusta juntar letras (otros coleccionan cromos...), soy Piscis con ascendente Tauro (¡tremenda combinación!), aficionado del Atlético de Madrid (un auténtico 'pupas') y odio madrugar (algún defecto debía tener).
20/04/11

Autovías del Estado (miope y tacaño)

Recuerdo que en la década de los años 80, cuando yo era un tremendo mocoso, mi padre se mofaba de los vaticinios de un por aquel entonces consejero de la Comunidad de Madrid llamado Eduardo Mangada: previó un crecimiento cero en la capital de España, porque "Madrid no va a crecer más" (sic). Menos mal que nadie le hizo caso a este iluminado

 

O quizá sí. Llevo varios días viajando por autovías de competencia del Estado, y solo puedo concluir que nuestros políticos, tanto los de izquierdas como los de derechas, son unos auténticos miopes. Miopes porque un Gobierno tras otro ha sido incapaz de ver más allá, de prever un mayor número de vehículos circulando por las vías españolas. Sólo así se puede entender que la mayoría de las autovías españolas, llegado a cierto punto kilométrico, pase de tres carriles a sólo dos.

 

 

 

En días laborables, con un tráfico rodado mucho menor, no es muy grave, lo comido por lo servido, pero en cuanto llega el buen tiempo y las vacaciones, las autovías españolas pasan de ser justitas a ser simplemente insuficientes. Atascos y más atascos que la DGT resuelve de forma chapucera a base de eliminar un carril de la calzada de sentido creciente a la salida de las grandes urbes, en la Operación Salida,  y lo mismo pero al revés cuando se trata de la Operación Retorno.

 

 

Pero si a las ya de por sí sobresaturadas autovías españolas se le une la mala praxis al volante de algunos conductores de autobús o camión que taponan el carril izquierdo mientras hacen la machada de adelantar a un vehículo de las mismas características, tenemos el combinado perfecto.

 

 

 

 

Es curioso: no me suena campaña de la DGT alguna en la que se persiga esa nefasta práctica de algunos conductores de autobús o camión… En países como Alemania, esa conducta no sólo está prohibida, sino que también es perseguida y castigada. Por estos lares los helicópteros de la DGT por ahora sólo se fijan en si pringaos como yo circulamos a 120 km/h… no vaya a ser que consumamos demasiado.


 

 

 

En cualquier caso, esa mala praxis sería asumible si hubiese un carril más en cada sentido de las autovías. Me consta que presupuestar un carril más por cada sentido supone unos cuantos cientos de miles de euros más, pero, ¡caray!, ahora estamos pagando esa miopía y tacañería para con el bien común.

 

 

Aporta mucho más un dicho de toda la vida que un millón de tratados repletos de estadísticas. Y esto es así tanto aquí como en la China Popular, Carod-Rovira dixit. Por eso cuando mi padre me enseñó que más vale que sobre y no que falte, compartió conmigo una verdad como un templo, y yo ahora hago lo propio con nuestros queridos gobernantes. ¡Más carriles, tacaños!